jueves, 26 de junio de 2014

Sos la persona correcta en el momento equivocado. Desde tu partida experimento la incertidumbre de saber si volveré a verte. Magnifico, siempre presente en mis sueños cubriéndome con tus cálidos brazos… Me basto una tarde de otoño para recordar el olor de tu piel. Y me engaño… Me engaño con otros aromas para no admitir mi soledad. Y yo lo sé, sos la persona correcta en el momento equivocado. Voy besando otras bocas con la intención de sustituir aquel beso que te negué. Voy sin compasión anestesiando sentidos como consuelo de este absurdo. Tendré que renunciar, tendré que renunciar a iluminar mis ojos con tu sonrisa, tendré que seguir sintiendo de modo impar como hasta ahora. ¡Como duele este querer impar! Tendré que recordarte menos para no maldecir… ¡Qué desconsuelo causa encontrar a la persona correcta en el momento equivocado! Una tristeza que reaparece con tu reflejo espontaneo en mi memoria. Torna y me tortura en mis horas nocturnas… ¿Alguna vez pensaste en mí? Tantos misterios escondían tus ojos y sin embargo tenias tanta claridad para dispararme directo al corazón y dejarme así, exactamente así, casi sin vida... Por idealizarte pago el precio con tiempo… ¡Es que siempre fui tan sensible! ¡Y es que siempre terminé sufriendo por amor! Te amo porque jamás te tuve… Te amo porque no sabré si fuiste real… Te amo porque amor es ilusión y eso representas para mí… Y hasta el fin de mis días seguiré afirmando que sos la persona correcta en el momento equivocado. Y aunque estoy enterada de mis confusiones seguiría escribiéndote poemas con sangre de mis venas... Solo por una ilusión: que vuelvas a leerme alguna vez… Nancy G. Cardozo

No hay comentarios:

Publicar un comentario